¿Fue justo el Juicio de Núremberg?

martes 22 de julio de 2008


Los Juicios de Núremberg fueron una serie de procesos seguidos contra los principales criminales de guerra nazis entre noviembre de 1945 y octubre de 1946. De todos ellos, el que más interés me genera es el juicio principal, que fue llevado a cabo por un tribunal internacional militar (TMI) compuesto por jueces de los países vencedores, contra los principales líderes políticos y militares del Estado alemán. Los líderes más relevantes que fueron juzgados fueron Hermann Göring, Karl Dönitz, Rudolf Hess o Albert Speer, entre otros.

El Tribunal estuvo compuesto por cuatro jueces titulares y cuatro jueces suplentes, dos por cada nación vencedora, designados por los gobiernos de cada país. Fueron:

1. Coronel retirado Sir Geoffrey Lawrence (Gran Bretaña)
- Suplente: Sir Norman Birkett
2. Francis Biddle (Estados Unidos)
- Suplente: John Parker
3. Profesor Henry Donnedieu de Vabres (Francia)
- Suplente: Robert Falco
4. Mayor Iona Nikitchenko (Unión Soviética)
- Suplente: Teniente Coronel Alexander Volchkov

Así mismo, había un fiscal por cada nación vencedora. Los cargos de los que se les acusaron venían determinados por la Carta de Londres, tratado internacional publicado el día del fin de la guerra, el 8 de agosto de 1945. La acusación consistía en cuatros cargos:

1. Participación en un plan común o conspiración para la perpetración de crímenes contra la paz.
2. Planificar, iniciar o perpetrar guerras de agresión u otros crímenes contra la paz.
3. Crímenes de guerra.
4. Crímenes contra la humanidad.

Los delitos 1, 2 y 4 fueron definidos en la Carta de Londres y no existían antes de 1945. De hecho, el término crimen contra la humanidad sólo se había usado en 1915 para referirse a la actitud del Gobierno otomano en el genocidio armenio, pero no como delito internacional. El delito contra la paz tenía su primer origen en el Pacto Kellogg-Briand de 1927, si bien éste no era aplicable a Alemania, que lo había abandonado; no obstante, la acusación no hizo referencia a este pacto de 1927 para fundamentar los cargos, sino a la Carta de Londres. Así, el único delito existente antes de 1945 era el de crímenes de guerra, definido en las Convenciones de La Haya y de Ginebra.

Por ello, el juicio de Núremberg a los principales líderes nazis me plantea varios problemas de legalidad:

1. Algunos acusados no habían cometido ningún delito.

Al menos, cuando los cometieron no eran delito. Una de las normas más básicas del Derecho Penal es la irretroactividad de las normas sancionadoras. A las leyes posteriores a un delito se las llama normas ex post facto, e incumplen el principio de nullum crimen nulla poena sine praevia lege poenali. Así pues, no se puede castigar a una persona que comete una acción si en ese momento no era delito. Sólo cuando la norma se publica y es conocida, ésta le puede ser aplicada a quien la infrinja. Así pues, el Tribunal sólo podría haber juzgado a aquellos que hubiesen sigo acusados de un delito de crímenes de guerra.

Como consecuencia de esto, Rudolf Hess, condenado por crímenes contra la paz a cadena perpetua (murió en prisión) debería haber sido absuelto; Baldur von Schirach, condenado a 20 años por crímenes contra la humanidad, debería haber sido absuelto (o ni siquiera juzgado, puesto que no se le acusó de crímenes de guerra); Julius Streicher, condenado a muerte por crímenes contra la humanidad, debería haber sido absuelto (o ni siquiera juzgado puesto que no se le acusó de crímenes de guerra).

Esta postura no será apoyada por los defensores del Derecho Natural, que considerarán que algunos delitos pueden castigarse incluso cuando no están recogidos por ninguna ley. Pero claro, todos sabemos que el Presidente Harry Truman, que mandó lanzar las bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki también fue juzgado por infringir el Derecho Natural ¿verdad?...

2. El Tribunal no era ni imparcial ni independiente.

Los jueces fueron seleccionados por los Gobiernos de las potencias vencedoras y los acusados no tuvieron el derecho a apelar o recusar la formación del Tribunal. Algunos de los magistrados designados por los Gobiernos ni siquiera eran jueces: Francis Biddle era Fiscal General de Estados Unidos (es decir, miembro del Gobierno americano, un político) hasta que el presidente Truman le nombró juez del Tribunal de Núremberg; Henri Donnedieu de Vabres era profesor universitario de Derecho Penal. La independencia de los jueces soviéticos era inexistente (por decirlo suavemente): el juez Nikitchenko participó en los juicios que se organizaron durante la Purga de Stalin en 1936-1938.

3. El Tribunal ocultó y falsificó deliberadamente algunas de sus conclusiones.

Algunos de los acusados fueron encausados por conspirar contra la paz al invadir Polonia. Wilhem Keitel, Alfred Jodl, y Joachim von Ribbentrop (los tres condenados a muerte) fueron hallados culpables de la conspiración para la invasión de Polonia. Sin embargo, por si alguien no lo recuerda, al principio de la Segunda Guerra Mundial, la URSS y Alemania firmaron el Pacto de No Agresión Germano-Soviético, en el que Hitler y Stalin acordaron repartirse el territorio polaco en dos una vez Alemania hubiese conquistado el país. El Tribunal Internacional, como era de esperar, no sólo ignoró la participación de los soviéticos en la misma conspiración que le costó la horca a los nazis, sino que además proclamó falsamente que el supuesto pacto ruso-alemán era falso y que nunca había existido, el cual es una certeza histórica.

4. El Tribunal obstaculizó la defensa de los acusados.

En un primer momento, la defensa de los alemanes planeaba demostrar que la formación del Tribunal era interesada. Para ello, pretendía hacer un listado de las violaciones cometidas por los Aliados en la guerra: bombardeos indiscriminados de ciudades alemanas en los que murieron civiles, instauración de campos de concretración en Estados Unidos para civiles japoneses y alemanes que no estaban acusados de ningún delito, empleo de armamento nuclear de destrucción masiva contra civiles... Todo ello fue eliminado por el Tribunal para que no saliese a la luz pública durante las vistas orales.

5. Las reglas de aceptación de evidencias eran demasiado laxas.

La Carta de Londres establecía unas normas de admisión de pruebas que normalmente serían inadmisibles ante un tribunal ordinario. El artículo 19 del tratado de Londres decía:

El Tribunal [de Núremberg] no estará limitado por ninguna regla técnica de prueba (...) y admitirá todas aquellas evidencias que aparenten tener valor probativo.

El artículo 21 añadía:

El Tribunal no requerirá pruebas de los hechos que sean de conocimiento común, aunque tomará nota judicial de ello.

Ello provocó que, en algunos casos, se atribuyera valor probatorio a evidencias que no probaban la existencia de un nexo causal en los hechos de los que se acusaban a algunos de los condenados.

Algunos importantes juristas han puesto en cuestión la validez del Tribunal Internacional de Núremberg. El antiguo Presidente del Tribunal Supremo de EEUU, el juez Harlan Fiske Stone declaró que el juicio era "una fiesta de linchamiento de alto nivel". Otro magistrado del Tribunal Supremo americano, el juez asociado William O. Douglas afirmó que "la ley ex post facto se había creado especialmente para responder a la pasión y al clamor de la época" y que "los juicios de Núremberg carecían de fundamento". El profesor de Oxford Arthus Goodhart aseguró que no había sido más que un claro ejemplo de justicia de los vencedores sobre los vencidos y que no podría considerarse lo sucedido en Núremberg como "un juicio en el sentido estricto de la palabra". El propio juez francés, el profesor Donnedieu, presentó algunas reservas sobre determinadas acusaciones, especialmente las de crímenes contra la paz, por ser un delito demasiado difuso.

Notorio es el hecho de uno de los acusados, Alfred Jodl. Fue hallado culpable de delitos contra la paz, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad y fue ejecutado en la horca por ello. Sin embargo, su condición de militar profesional (lo era desde antes de la llegada de los nazis al poder) llevó a numerosas protestas tanto desde círculos jurídicos como militares, especialmente en Estados Unidos, puesto que al actuar siempre bajo orden directa de sus superiores no podría considerársele culpable de ninguna de las acciones cometidas como subordinado. En 1953, un tribunal de Múnich le declaró inocente póstumamente y todos sus bienes, que habían sido confiscados, fueron devueltos a su viuda.

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NOTA: Se ha eliminado una referencia a Eisenhower que se ha reportado inexacta.

22 opinones:

judas dijo...

El principal problema que siempre he tenido con la segunda Guerra Mundial es doble. Por un lado, que demostró que cuando el hombre decide ser «malo» sólo siendo «malo» se le puede vencer. Segundo que se acabó militarmente con el nazismo, pero no intelectualmente.

Lüzbel dijo...

"Por un lado, que demostró que cuando el hombre decide ser «malo» sólo siendo «malo» se le puede vencer"

¿A qué nos referimos exactamente con eso de "ser malo"?

Aún y con lo expuesto por Mario, creo que el comportamiento de los Aliados fue cualitativamente más benévolo que el que dieron los chicos del Eje o los de Stalin...me parece difícilmente comparable.

P.D.: Todo esto no niega que el juicio en cuestión fuera un poco pantomima.

Alfredo dijo...

"creo que el comportamiento de los Aliados fue cualitativamente más benévolo que el que dieron los chicos del Eje o los de Stalin...me parece difícilmente comparable. "

exactamente.

Mario García dijo...

@ Lüzbel, Alfredo

Los soviéticos también eran Aliados. Creo destacable que la presencia de jueces soviéticos en el Tribunal es uno de los elementos más desacreditadores de todo el tema del juicio.

Además, las mismas leyes o principios jurídicos que sirvieron para condenar a los nazis también deberían haber servido para encausar a los líderes estadounidenses que atacaron Japón con armamento atómico. Por cierto, eso es un "crimen de guerra" y eso sí era delito cuando se cometió.

Un saludo.

Alfredo dijo...

Disculpe señor Garcia pero bien sabe usted que el juicio en Nuremberg fue una respuesta sin precedentes para una calamidad sin precedentes.

Bien es sabido que en su época, los juicios tuvieron muchas voces en contra...esto no es nada nuevo.

El principal argumento en contra es el que usted subraya en su comentario: que es casi imposible un juicio "justo" si los que juzgan son los que ganaron la guerra.

No había otra alternativa, señor Garcia...era eso o el paredón (uno de los métodos que consideraron los aliados). Esto es normal, porque el que gana una guerra siempre se impone. Que eso sea justo o no ya sabemos que hay miles de argumentos pro y en contra.

Un saludo

José Mateos dijo...

En mi opinión, el Juicio de Nuremberg es jurídicamente uno de los momentos más interesantes de la Historia, por todo lo que da de sí para el estudio y debate.

Me limito a recomendarte la lectura de las conclusiones de los distintos jueces, que, francamente, no sé dónde encontrar (yo las leí en una práctica de clase, y después ni rastro). Son, aplicadas a un caso práctico, cinco o seis explicaciones perfectas de distintas corrientes de Iusnaturalismo y Iuspositivismo.

No es un caso fácil, en verdad.

PD: es "poenale", no "poenali" :-)

Mario García dijo...

@ José Mateos

No, creo que es Poenali

En cualquier caso, sí es cierto que es un momento interesante en el campo de la Filosofía del Derecho. Yo tomo postura: soy positivista. E insisto: de aceptar la postura iusnaturalista, debería haberse perseguido a los culpables por los ataques indiscriminados a Japón. Como ese enjuiciamento no se produjo, deduzco que la justificación iusnaturalista no fue más que una excusa.

Aún así, ese no es el único argumento que doy contra el juicio de Núremberg, puesto que careció de numerosas garantías procesales que caracterizan a un juicio justo.

Un saludo y gracias por la aportación.

Lüzbel dijo...

"Los soviéticos también eran Aliados. Creo destacable que la presencia de jueces soviéticos en el Tribunal es uno de los elementos más desacreditadores de todo el tema del juicio.

Además, las mismas leyes o principios jurídicos que sirvieron para condenar a los nazis también deberían haber servido para encausar a los líderes estadounidenses que atacaron Japón con armamento atómico. Por cierto, eso es un "crimen de guerra" y eso sí era delito cuando se cometió.

Un saludo."

Totalmente de acuerdo en todo esto.

A lo que me refería era al comentario de Judas sobre "ser malo" referente al transcurso de la Segunda Guerra Mundial (el comportamiento de los respectivos ejércitos, la realidad política que cada ejército defendía, etc), no al Juicio del que se habla en el post.

Saludos.

José Mateos dijo...

Estrictamente es mejor juntar Ablativo con Ablativo que Ablativo con Dativo (Lege Poenale o Lege Poenali, respectivamente). Vale, "poenali" no es incorrecto, pero es mejorable.

Yo también me considero positivista. Pero los juicios de Nüremberg es uno de esos casos en los que serlo te hace dar un par de vueltas más en la cama esa noche.

Y efectivamente, de los demás argumentos (que no conocía) se deriva que es un juicio absolutamente injusto.

judas dijo...

Me refería, Lüzbel, a que no sé si sin los bombardeos aliados sobre civiles, o sin Hiroshima, hubiese sido posible acabar con la guerra tan rápido. El hecho de que los nazis nos «empujaran» a hacer cosas horribles para evitar «males mayores o más prolongados». No pretendo comparar las actuaciones, pero sí decir que tal vez fue ¿necesario? hacer cosas feas para cortar con rapidez. Y eso me plantea problemas éticos. Pesimismo y tal, ya sabes.

ISIDORO LAMAS INSUA dijo...

La desnazificación era una labor imposible con el comunismo a las puertas y por lo tanto todos sabían que era necesario ejecutar simbólicamente al nazismo. Para eso se decidió amañar un juicio que luego EEUU ha terminado por lamentar en la medida en que ha resultado en una interminable, e inútil pero molesta, jurisprudencia de lo etéreo en torno a la progresiva relativización de lo que significa, entre otras cosas, un genocidio (pronto un atasco de tráfico será calificado de "genocida"). Yo la verdad es que creo que debió de conducirse a los jerarcas nazis al descampado más cercano y acabar con ellos del modo más fulminante. Igual que se hizo con los comandos de Skorzeny en las Ardenas.

Vae victis: o sea, que se jodan.

José Mateos dijo...

"No pretendo comparar las actuaciones, pero sí decir que tal vez fue ¿necesario? hacer cosas feas para cortar con rapidez"

Mal ejemplo Hiroshima y Nagasaki. La guerra estaba ya más que ganada.

Anónimo dijo...

Personalmente, lo que me parece más chocante es la aplicación ( por supuesto asimétrica) de una estructura judicial construida para otro tipo de situaciones a los desmanes y horrores bélicos. ¿ Tiene sentido práctico *civilizar* y *reglamentar* la guerra mediante un marco legal? Quizás. Aunque repasando la historia posterior podemos intuir su utilidad.
Saludos a todos,
J.N.

Mariana dijo...

Me encuentro terminando mis estudios secundarios y tengo que realizar una monografía sobre el Tribunal Nüremberg. He llegado a la conclusion de que fue una farsa jurídica, pero necesito informacion concreta de porque lo fue, si alguien podria ayudarme, desde ya le agradezco.
Saludos

Anónimo dijo...

"JUSTO"??? QUÉ ES JUSTO EN ESTE MUNDO??? ESTE JUICIO SE TENÍA QUE HACER... EXCELENTEMENTE HICIERON LOS ALIADOS EN HACER "JUICIO" O COMO LO LLAMAN... ES MÁS, SE QUEDARON CORTOS!!! TUVIERON QUE HABER SENTENCIADO A MUCHÍSIMOS MÁS, LAMENTABLEMENTE, NO SÉ QUÉ LES PASÓ...

Anónimo dijo...

Los nazis no merecían justicia alguna ni tampoco defensa. Por el vacío legal que había en la época había que inventar las leyes y el jucio y practicarlas. Nunca antes había pasado algo igual, no podían esperar a que se repitiera. La ley no es perfecta, nunca lo fue y nunca lo va a ser. Los nazis actuaron fuera de su propia ley escrita ni la de ninguna nación. De esta manera el sentido común se puede aplicar: Actuaron sin ley, condénensen sin ley.

Anónimo dijo...

ESTA FUE LA MEJOR PANTOMIMA QUE EL HOMBRE HA HECHO... SI ES NECESARIO, QUÉ SE HAGAN 10.000 PANTOMIMAS MÁS!!!!!!!!!

Anónimo dijo...

Hay muchos en este blog que no saben juzgar. Juzgan según comparaciones. Mezclan lo que hizo Estados Unidos con lo que hizo Japón con lo que hizo Stalin con lo que hicieron los Nazis. Una cosa es una cosa y otra es otra. Por qué justificamos a los Nazis por lo que hicieron y a los Estados Unidos los condenamos. Ambos hicieron hechos condenables. No porque los americanos no fueron juzgados, liberemos a los nazis. Absurdo. Mente infantil.

Mario García dijo...

A parte del hecho de que los últimos cuatro comentarios son claramente hechos por la misma persona, y cuyo contenido prácticamente puede considerarse de trolesco, voy a centrarme específicamente en el último: amigo, si centras tu crítica en un par de frases de todo el post, es que tienes un auténtico problema de lectura comprensiva.

Por otra parte, ni si quiera la referencia a lo que hizo EEUU la has comprendido adecuadamente, puesto que confundes un comentario obiter dictum con el argumento central: no es posible argumentar coherentemente que los americanos pretendían aplicar alguna clase de ley natural no escrita, dado que ellos mismo emplearon la violencia masiva de civiles. Ello no supone legitimar a los nazis (como tú has pensado) aunque me temo que a ti te hubiese gustado que así fuese, para tener algo por lo que criticarme.

Por otra parte, los otros 3 comentarios vienen a decir que el jucio de Núremberg fue una pantomima imprescindible y razonable. Lógicamente, las pantomimas judiciales, por mucho que nos parezcan moralmente justificables por lo execrable que sea el acusado, no aseguran lograr un resultado justo. Precisamente, el debido proceso judicial, el llamado juicio justo, aparece como mejor método para hallar al culpable, filtrado adecuadamente (en lo humanamente posible) a los inocentes.

Hay quien piensa que los derechos procesales de los acusados han surgido de la nada, y no de un inexorable devenir histórico, plagado de injusticias...

Anónimo dijo...

Creo que antes de llenarnos la boca hablando sobre lo que es justo o no, deberiamos definir que implica la justicia. Cuando la humanidad consiga ponerse de acuerdo en eso, podremos saber si los juicios de Nuremberg fueron justos o no.
Bajo mi punto de vista, efectivamente el cuerpo del nacionalsocialismo merecia castigo, pero si eso es asi, todos aquellos que perpetuaron crimenes durante la masacre humana mas brutal jamas vista, tambien lo merecían.

Anónimo dijo...

"Los nazis no merecían justicia alguna ni tampoco defensa. Por el vacío legal que había en la época había que inventar las leyes y el jucio y practicarlas"...

Esta frase me lleva al convencimiento que no se puede sostener un diálogo de esta naturaleza con personas sin formación jurídica; ya que es elemental el derecho de defensa que tiene toda persona, independientemente de lo atroz que sea el delito que se imputa... el derecho a la defensa también es un derecho humano, un derecho fundamental.

Pienso que más honesto hubiera sido la aplicación de los usos de la guerra, a través de una sumaria justicia militar que terminara con la ejecución de los líderes nazis, ya que el pretender la apariencia de "UN JUICIO JUSTO", sin respetar el principio de legalidad y observar elementales garantías de un debido proceso, no resulta sino una burda "pantomima" de un efecto simbólico de abolición del nazismo, pero vacío de contenido jurídico.

La pretensión de la aplicación de normas de "jus cogens" resulta discutible, ya que "fue tras la Segunda Guerra Mundial, al influjo de las experiencias del período de la conflagración, que se operó una revitalización del interés por el reconocimiento de la existencia de normas de jus cogens, particularmente con Radbruch, Kaufmann, McNair, Verdross, Virally" ( LAS NORMAS IMPERATIVAS DE DERECHO INTERNACIONAL GENERAL
JUS COGENS. DIMENSIÓN SUSTANCIAL
Zlata Drnas de Clément).

Lo de "little boy" y "fat man" en Hiroshima y Nagasaki fue absolutamente innecesario y debió ser perseguido por la justicia penal internacional (es el único ataque atómico de la historia de la guerra, con el agravante de ser perpetrado contra civiles); pero la historia de EE.UU nos enseña su necesidad de confrontaciones para la subsistencia de su industria militar.

Shamanism Of Light dijo...

El principal problema es quienes son los que hacen los definiciones de bueno y malo... Seria que los Ingleses, Los Estados Unidos o los Sovieticos estan bien puestos para juzgar a algien.. no han sido ellos tambien igualmente malos? Los Ingleses y su Imperio, USA y el Holocausto contra la raza Indigena y los Rusos... 7 millones de muertos en Ukraine alredor de 1933 .. La Policia Secreta de Stalin era mayormente de la raza Judio --- y sin decir nada de Hiroshima, Vietnam, Yugoslavia, Iraq, Afganistan y un sin numero de Golpes de Estado organisados por la CIA (Chile por ejemplo) y la lista no tiene fin. Los Jucios de Nuremburg no maracaran ningun cambio juridicoi practico y verdadera, sigue siendo que los vencedores evitan el juicio (donde estan Tony Blair, Beorge Bush, Ronald Reagan? Mientras tanto los que ellos dicen ser "malos" acaban frente el juicio international... Y tal vez lo mas polemico es que que hacemos con respeto a los Judios .. Israel ha hecho mucho genocidio y va por encima de la ley internacional una y otra vez... entonces donde esta la justicia? La justicia internacional de hoy dia es puro hipocracia, puro mentira, es una farsa total y algun dia vamos a dar cuenta de la verdad.

Disculpe los errores autograficos, soy Ingles, Español no es mi idioma nata