John Rawls fue un filósofo americano, profesor de Filosofía Política en la Universidad de Harvard. Es considerado uno de los principales autores en su campo del siglo pasado. Falleció hace cinco años, dejando tras él obras como Teoría de la Justicia o Liberalismo político.En estas obras, Rawls plasma su concepción de la Justicia, distinguiendo dos ámbitos: la esfera pública y la esfera privada.
En la esfera pública se imponen los valores de Justicia acordados en base al concepto de posición original (lo explico más abajo). En la esfera privada, se mantiene el principio de libertad de conciencia y, por tanto, hay libertad de valores.
La posición original, el velo de la ignorancia y la regla maximin.
La pregunta clave es ¿y cuáles son los valores de Justicia que se deben imponer en la esfera pública? Para contestar a esa difícil pregunta, Rawls se imagina una situación hipotética que debería servir para contestar a la pregunta ¿Qué es lo justo?.
La posición original. Imaginemos una situación previa a la creación de la sociedad. No me refiero a una situación primitiva histórica, sino a una situación hipotética, anterior a la creación del mundo. En esa situación, los individuos están cubiertos por el velo de la ignorancia, puesto no saben qué lugar van a ocupar en la futura sociedad. No saben si van a ser altos o bajos; blancos, negros o asiáticos; cristianos, musulmanes o ateos; hombres o mujeres; inteligentes o retrasados; demócratas o fascistas; nacionales o inmigrantes; heterosexuales u homosexuales... En ese contexto, los hombres desconocen cuál será su situación, o cómo formarán sus conciencias una vez que exista la sociedad. Su tarea, en la posición original, es elegir una serie de criterios de Justicia que regirán una vez que la sociedad se constituya.
Rawls afirma que, cubiertos por el velo de la ignorancia, las personas:
1. Desconocen cuál será su estatus social.
2. Desconocen cuáles serán sus capacidades naturales.
3. Desconocen cuál será su ideología.
4. Desconocen su situación política o económica.
Así, el filósofo argumenta que los hombres, que van a pactar entre ellos una serie de principios de Justicia, tratarán de minimizar los riesgos, intentando que, en caso de caer en una mala posición social una vez que se cree la sociedad, su infelicidad sea la mínima posible. A esto es a lo que llamamos la regla maximin.
La regla maximin. Se llama así porque Rawls opina que los hombres, ignorantes de cuál será su papel, tratarán de maximizar los beneficios en caso de caer en la posición mínima. Así pues, lo más justo es lo que menos perjudica al más débil.
De aquí, John Rawls saca dos principios elementales de la justicia.
1º. Principio de la igualdad de derechos y deberes fundamentales. Cada individuo ha de tener la máxima libertad posible que sea compatible con la libertad de los demás.
2º. Principio de la desigualdad de derechos sociales y económicos. Las desigualdades sociales deben existir en favor de los más desfavorecidos de la sociedad, siempre que ello no implique una discriminación en el acceso a cargos y empleos.
Rawls decía que el primer principio siempre prima sobre el segundo, de tal forma que no cabe reducir las libertades fundamentales para lograr una mayor protección de los desfavorecidos. Dentro del segundo principio, Rawls dice que la protección de los desfavorecidos no puede conllevar una discriminación positiva en el acceso a cargos y empleos.
Así pues, Rawls configura la esfera pública de la Justicia como un sistema de libertades para los individuos, en el que hay una cierta redistribución en favor de los miembros de los escalones más bajos de la sociedad. Esta estructuración quedaría legitimada por el consenso racional, alcanzado por los individuos cubiertos por el velo de la ignorancia.
Desde mi punto de vista, es el mejor concepto de Justicia que conozco.


























20 opinones:
Muchas gracias Mario,
esta exposición formula de modo tan bello (y en cierto modo abstracto) como una buena ecuación,algunos de los elementos que yo intenté balbucear en mis comentarios al post anterior. Es saludable para la convivencia ejercer una tensión lo más equilibrada posible entre instrumentos sociobiológicos básicos como el egoismo, la empatía y su derivado, la solidaridad.
Saludos,
J.N.
Un post absolutamente perfecto. Pocos, muy pocos, he encontrado en internet con conceptos tan equilibrados. Enhorabuena.
Nora
Mario:
pues yo en la universidad de Columbia tuve una clase precisamente dedicada a John Rawls y su concepto de la justicia. Es el sistema que más rechazo (uno de ellos) pero es un gran jurista y teorista, sin lugar a dudas. Rawls se equivoca, desde mi punto de vista en muchas cosas.
De todas formas, si le interesa, escribí un ensayo sobre Rawls y gané el primer premio del concurso (está en inglés). No digo esto para darmelas de listo y arrogante (no lo soy)...lo digo por si le interesaba, se lo puedo enviar.
Un saludo
Gracias Mario. Le he enviado un mensaje. En cuanto llegue a casa mañana se lo envio.
Un saludo
@ Alfredo
No va usted a cambiar mi visión de Rawls y su Teoría de la Justicia, pero tengo curiosidad por conocer qué opina usted de él.
Un saludo.
¡Mario! No no...no se trata de cambiar su visión en absoluto. ¿Recibió mi mensaje?
¿A mi correo personal? No.
Ahh es que se lo envié como mensaje de messenger. Vale, vale...se lo envio como correo electrónico entonces.
Ya está.
Mario: Ten cuidado con éste, que al final te lleva al huerto.
Debe de sentir un cierto morbo por quien ha sido capaz de destapar su pasado y presente fascista.
@ Fanfatal
No tengo ningún interés en cambiar mi ideario, y menos por el de Alfredo. Pero si quiere contestar a este post enviándome un ensayo, pues que me lo envíe y cuando tenga tiempo lo leeré con curiosidad.
Un saludo.
Es que me hace mucha gracia lo de "Don Mario", me suena a:"Señorita Escarlata, señorita Escarlata..."
También me parece curioso que no dejando a casi nadie(entre ellos tú y yo)replicarle en su bitácora a sus insultos y descalificaciones; tenga la poca vergüenza de venir a blogs que censura en el suyo.
Lo de este personajillo es de traca!
@ Fanfatal
Así es, pero siempre he tomado por principio tolerar (que no "respetar") a los demás. Las ideas de Alfredo me repelen, pero le tolero como persona y, por tanto, considero que debe poder escribir sus visiones en este blog, igual que a cualquier otro, siempre que guarde respeto por los demás comentaristas.
Un saludo.
Hola Mario
GRacias por el comentario en mi blog. Hace calor y me da pereza pensar así que es poco probable que siga la recomendación, pero me la apunto :)
Sobre el tema del post; el liberalismo a la Rawls tiene bastantes problemas desde mi punto de vista.
El primero es de carácter estético; Rawls supone que los individuos, cuando actuamos en el espacio público nos guiamos unas reglas (la justicia) que no aplicamos a nuestra vida privada (ética). Es una separación típicamente liberal, pero seguramente arbitraria. Los esquemas sociales no son y no pueden ser neutros: siempre hay ganadores y perdedores.
El segundo problema es que es una visión que conduce inevitablemente a dar derechos de forma indiscriminada a todos los perdedores haciendo, materialmente, insostenible cualquier proyecto de sociedad. Sobre esto tengo escrito un post bastante largo. http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/?p=39
En general, pienso que la visión de Rawls es fantástica en la medida en que es un benchmark respecto al que hay que situarse. Pero mi visión es más republicanista.
@ Citoyen
He leído tu artículo y te he dejado un comentario. Es, ciertamente, interesante, aunque no coincido en tus conclusiones. Criticas la teoría de Rawls afirmando que el concepto de justicia al que se llega en la posición original es moralmente arbitrario y, para corregir esta disfunción, optas por lo que llamas "ciudadanismo", "republicanismo" o "patriotismo constitucional". Es decir, según he entendido, agrupar a la sociedad en torno a valores "universales", válidos para todo individuo.
Sin embargo, al decir eso, cometes el mismo error que criticas: ¿en base a qué se llega a considerar "universal" un valor concreto? Sinceramente, la mejor técnica (aunque sea hipotética) para poder universalizar un determinado valor es la del velo de la ignorancia.
Un saludo y gracias por esta fantástica aportación.
Dios mío.
Menos mal que soy poco sensible a la erosión de mi autoestima porque entre los nada halagadores diagnósticos de Alfredo y el hecho manifiesto de que no soy capaz de comprender bien los comentarios de Citoyen (que percibo como elegantes enigmas) la conclusión parece clara: soy un poco tonto.
En cualquier caso seré de reducido entendimiento, pero también curioso, así que ahí van algunas preguntas que tal vez alguien (si no os da mucha pereza) quiera contestar.
Respecto a la propuesta de Rawl para definir un concepto referencial, aunque sea germinal y abstracto de justicia (Obviamente materializarlo social y jurídicamente es otra cosa, que a mí me interesa menos, será por eso que siempre dejo todo a medias). Convendremos en que es *justo* dónde hay que empezar toda discusión: definiendo el concepto alrededor del cuál se debate. ¿Qué entedemos por justicia? Rawl hace su propuesta. Quizás los que encuentran defectos de partida simplemente tienen otro concepto del término. Si no se acuerda previamente una definición la discusión será puramente ideológica y probablemente estéril.
Citoyen objeta:
"El primero (problema) es de carácter estético; Rawls supone que los individuos, cuando actuamos en el espacio público nos guiamos unas reglas (la justicia) que no aplicamos a nuestra vida privada (ética). Es una separación típicamente liberal, pero seguramente arbitraria. Los esquemas sociales no son y no pueden ser neutros: siempre hay ganadores y perdedores"
No entiendo muy bien la calificación de *estética* es ese contexto ( un término difícil de definir, pero que se relaciona con la cualidades perceptibles sensorialmente relativos a armonía, belleza o agrado, etc.). ¿ quieres decir que es un argumento feo, desagradable, o es una metáfora para tosco, imperfecto? Por el posterior desarrollo parece que se refieres a la inconsistencia conceptual del argumento. Cosa que tampoco veo tan clara. ¿No es la justicia un concepto relativo al ámbito de las relaciones sociales y no al estrictamente privado? aunque obviamente ambos están relacionados. Pero sí son diferenciables conceptualmente.
Respecto a la imposibilidad de neutralidad de los esquemas sociales, ¿te refieres a que debe haber diferentes derechos para diferentes tipos de personas? (quizás se alude al poético argumento ¿De W. Blake? de que la misma justicia para el tigre y el cordero es injusticia) Volvemos entonces a la asintonía inicial en cuanto al concepto.
Respecto a los juicios valorativos, ganador y perdedor ¿Se podrían concretar, respecto a qué sistema de referencia se establece el éxito o fracaso y su relación con la justicia del sistema, en cuanto a deseable igualdad de oportunidades (que sólo se puede lograr corrigiendo en cierta medida desviaciones en sentido contrario si no se quiere que la dinámica del proceso las agrande progresivamente).
Citoyen continúa:
"...es una visión que conduce inevitablemente a dar derechos de forma indiscriminada a todos los perdedores haciendo, materialmente, insostenible cualquier proyecto de sociedad..."
Probablemente, este párrafo esté descontextualizado. No me he leído el artículo (lo he buscado a ver si me atrevía, pero ni siquiera lo encontrado) Con la concesión de derechos * discriminada* ( opuesta a indiscriminada) ¿sugieres que los derechos deben ser remunerados proporcionalmente al un *rendimiento social*, y que los menos exitosos (los perdedores esos), no tienen que tener iguales derechos? ¿se les descuenta de un haber inicial? ¿ se parte de cero? ( esto es broma, claro). Seguramente los tiros van por otro lado no explícito en la cita. ¿ Un acotamiento de la población a la que se aplica?, no sé.
Concluyendo. Personalmente, como mencioné sucintamente ayer, creo que la noción de *justicia en las relaciones sociales* , se arraiga biológicamente en mi opinión con comportamientos grupales seleccionados por favorecer la supervivencia del colectivo. De ahí que quizás se entronquen en instintos profundos y por eso las percibamos como fundamentales. Estos impulsos parten a mi modo de ver de *ajustar* y optimizar la tensión entre pulsiones egoistas y empáticas que combinadas generan mecanismos como la tolerancia y la solidaridad. Cualquier definición de justicia debe intentar integrar y equilibrar estos principios, si no probablemente la percibamos como *defectuosa*.
La propuesta de Rawl, aparte de imaginativa y bella ( y esto sí es un comentario personal desde el punto de vista estético) en su formulación ( o por lo menos en la transcripción de Mario) los incluye todos.
Perdón por ser tan farragoso.
Saludos,
J.N.
Saludos
@ J.N.
A ver. Citoyen tiene un interesante artículo en el que plantea lo siguiente:
- Rawls afirma que existe un concepto de justicia sólo aplicable al ámbito público y otro al ámbito privado; tal descripción es arbitraria.
- La elección de unos valores de justicia para el ámbito público tiene como objeto mantener una mínima cohesión social que permita la existencia de derechos individuales.
- La elección de unos valores de justicia para el ámbito público supone una "desvaloración" de aquellos no valores elegidos.
- Los valores no elegidos son considerados "perdedores", puesto que quien los posee sufre la oposición de la sociedad.
- Para compensar a los individuos que sufren rechazo social por poseer esos valores, el liberalismo de Rawls se ve obligado a otorgar derechos sociales que compensen la situación de desventaja incial.
- Ello implica desigualdad de derechos en función del individuo o al grupo social al que pertenezca.
- Para solucionarlo, propone una sistema alternativo al de Rawls, llamado "ciudadanismo", "republicanismo" o "patriotismo constitucional", que se basaría en la aplicación de unos principios básicos universales que no generasen rechazo, de tal forma que no se ocasionen "perdedores" y se pueda mantener la cohesión social sin excluir a nadie.
Yo contesto a eso:
- El liberalismo de Rawls, basado en la idea de "posición original" y el "velo de la ignorancia" ya provee unos principios universales que son producto del consenso racional que alcanzarían los individuos en esa situación originaria. Precisamente, la teoría de Rawls sirve para proveer el criterio de justicia "unversalizadora", aceptable por todos.
- Su propuesta caería en los mismos errores que el sistema que critica, puesto que no podrá encontrar ningún criterio de justicia universal que satisfaga absolutamente a todos. Ello es debido a que el criterio de Rawls es básicamente ideal, y sólo sirve para aproximarse al que debería ser, según la visión rawlsiana, el sistema de justicia perfecto. ¿Acaso sus "valores universales" no serían arbitrarios?
De todas formas, J.N. supongo que cuando Citoyen dice "estético" se refiere a que es un problema que se ve a simple vista, con lo que es visualmente desagradable. No obstante, yo creo que las personas sí usamos criterios de justicia distintos en el ámbito público y en el privado. Ejemplo:
Te encuentras con un franquista, que dice que a los homosexuales hay que encerrarlo. En el ámbito público toleras su libertad ideológica. Según Rawls, al principio de "tolerancia por la libertad ideológica" se llega en la posición original, cuando los individuos no conocen cuál será su ideología. En el ámbito privado, sin embargo, si eres un demócrata, odiarás y tratarás de evitar en el futuro a esta persona. No sé si me he explicado:
Ámbito público: tolerancia por las ideas ajenas.
Ámbito privado: desprecio por las ideas ajenas.
Un saludo.
Gracias Mario,
Te has explicado perfectamente.
Ese resumen aclara algunas de mis dudas.
Obviamente, como sugería en mi anterior comentario, y también en relación al anterior post,es deseable que la definición de justicia (siempre a mi modo de ver, claro) parta de un acuerdo si se quiere construir algo estable.
Para ser operativos y favorecer el deseable consenso conviene partir de un número lo más reducido posible de presupuestos básicos para la definición de referencia. De hecho convendría ir reduciendo los elementos hasta ver si se puede acordar algo aceptable lo más universal posible. Si no es así, como decía, estamos ante posiciones conceptuales en principio irreconciliables.
¿Puede haber principios universales relativos a la idea de justicia o siempre habrá que arbitrar (decidir) de alguna manera. yo sugería un posible arraigo biológico de la noción y pulsión de justicia, si se acepta, puede dar pistas de para que puede servir la justicia y por tanto qué puede ser lo importante. En cualquier caso cierto grado de arbitrio es inevitable, obviamente.
Respecto al tema de diferenciar el ámbito público y privado (conceptualmente y en cuanto a normativa) en principio, yo no veo el problema. Personalizando, a mí me parece que debe tolerarse por ejemplo que alguien me considere * triste*, *Limitado* o incluso *defectuoso* por ser incapaz de albergar y asumir ideas religiosas o por tener tal o cual inclinación sexual ( otra cosa es que admita racionalmente su intelectualización de esa preferencia, claro); entre otras cosas, porque eso me faculta a pensar a mí lo mismo de otras condiciones, algo inevitable y relativamente inocuo, y por tanto poco práctico de prohibir. Pero, continuando el razonamiento, sí me parece *justo* ( también, entre otras cosas, como autoprotección presente o futurible) que la ley proteja frente a la discrimación de derechos por esos motivos. Es algo util y bien sencillo como presupuesto, otra cosa es la casuística en sociedades complejas que además parten de constructos legales muy moralizados (en el sentido de impregnados de una moral *concreta* no en el sentido de impregnados de componentes éticos en general, que eso, como también dije puede ser inevitable) que obviamente no se pueden reformular desde el principio, por lo que hay que apañar los cambios sobre la estructura existente.
Si no admitimos la relación ( de *justicia*) entre querer los mismos derechos y oportunidades que los demás y el hecho de que por tanto los demás deban tener los mismos derechos y oportunidades que nosotros.
Así como que este punto de partida ideal que garantice mínimamente lo anterior, en nuestras sociedades, tiende por muchas razones (quizás no todas inevitables) a sufrir desviaciones que por la dinámica del sistema tienden a su vez a amplificarse y que por tanto debe haber mecanismos de corrección (también entre otras cosas, por autoprotección presente o futurible), pues entonces, probablemente los puntos de partida sean irreductibles.
Saludos,
J.N.
Si la disyuntiva latente se basa en un análisis ( discutiblemente) pragmático de la cuestión que plantea:
- No se puede, en la práctica, construir un edificio legistativo viable y funcional sobre presupuestos básicos de *justicia* universales, sin referirlo a una estructura moral desarrollada *concreta*. Lo que implica que *alguien* ( la costumbre, la tradición, el legislador,..) *de alguna manera* debe escoger (arbritar) esta estructura moral concreta desarrollada (por ejemplo la moral ultraracionalista: que *penalizaría socialmente* la religión y los culebrones, entre otras cosas, y podría intentar imponer el lenguaje digital como lengua oficial: O la moral ultracatólica *hardcore*; que penalizaría socialmente al pecador y al áteo, o.... vale, vale , dejo de juguetear) Es decir seleccionar las vigas morales de referencia sobre las que se construye el edificio legal (ganadoras) en detrimento de las otras ( perdedoras). Es una posición coherente conceptualmente, pero creo que el concepto *justicia* no encaja bien en ella, el concepto *ley* se ajusta mejor.
Personalemente yo estoy ideológicamente en contra de ese planteamiento. Pero eso no es más que una idea personal que yo pecibo como mejor (más *ajustada* a mi idea de *justicia*)
Saludos,
J.N.
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